lunes, abril 14, 2003

¡Horror, inmenso horror!

Feliciano Robles Blanco


Yo creo que todas las personas que desde planteamientos éticos nos hemos opuesto a la Guerra en Irak, o mejor dicho a la invasión de Irak, no podemos por menos que sentirnos horrorizados por todos los acontecimientos que diariamente se van sucediendo.

Desde un principio tuve claro, que se trataba de una Guerra de enormes consecuencias económicas ya que se trataba de hacerse con el petróleo y producir la mayor destrucción posible para luego vender como hecho positivo la mal llamada reconstrucción.

Es curioso que estas alturas lo único que permanezca en pie en Irak sean el Ministerio de Petróleos y los pozos de petróleo, me imagino que debían de ser la prioridad única de los comandos especiales que introdujeron los invasores en la avanzadilla de la invasión.

Yo no me puedo imaginar el sufrimiento infinito al que se ha sometido a la población de las ciudades iraquíes que han sido bombardeadas sin piedad con las bombas de mayor destrucción posible, a otras ciudades como Basora se les ha sometido a un cerco de fuego y hambre cortándoles la luz y el agua.

En Bagdad tenían que haber entrado con los famosos “liberadores” legiones de médicos y técnicos para que pusiesen en funcionamiento los servicios vitales de agua y electricidad así como la atención a los enfermos y heridos en los hospitales.

Por contra se entró con la violencia total de destrucción de toda la estructura administrativa del Estado, se liberó a los presos más delincuentes de las cárceles y se ha permitido y potenciado el saqueo más indigno que una persona se puede imaginar.

¿Cómo ha sido posible que delante de los marines se haya permitido saquear a hoteles, colegios, hospitales, bibliotecas y museos?.

Es horroroso y las consecuencias que podrá tener en el futuro de esa población que ha sido machacada son hoy día inimaginables y es posible que den pie a una guerra civil de fatales consecuencias.

Lo más indignante aún es contemplar a los dirigentes norteamericanos disfrutar de su hazaña y señalar ya el próximo objetivo que pueda ser Siria.

Yo no se que recursos podremos tener las personas de bien para parar tanta barbarie.

Hasta ahora teníamos el apoyo de algunos periodistas que se jugaban la vida informando desde las áreas y zonas conflictivas y enseñando al mundo el sufrimiento de las víctimas. Pero eso debía de molestar a los invasores y no han tenido ningún problema en asesinar premeditadamente a varios periodistas y originar con ellos la salida forzosa de la mayoría de los periodistas que nos hacían llegar el sufrimiento de la Guerra y estar ahora a expensas de las informaciones triunfalistas de los informadores yanquis que acompañan a sus tropas.

Es simplemente un sentimiento de horror el que me embarga.

domingo, abril 13, 2003

Evaluaciones

Feliciano Robles Blanco



La semana pasada se han celebrado en la mayoría de los Institutos de Educación Secundaria de España el proceso de la segunda evaluación coincidiendo con la finalización del segundo trimestre escolar.

En mi Instituto está bastante bien organizado este proceso y os lo voy a detallar porque lógicamente hay muchas cosas que se podrían mejorar.

A mi personalmente esta segunda evaluación es la que más me gusta porque ya conoce uno mejor a los alumnos y alumnas y a los compañeros y compañeras que conformamos los equipos educativos de cada grupo.

Nosotros dedicamos una hora a evaluar a cada grupo, y cada tutor o tutora nos presenta una estadística global donde figura el número de asignaturas que suspende cada alumno o alumna y el número de suspensos que tiene cada docente de su asignatura. Nos reunimos todo el equipo educativo formando una mesa redonda y el tutor o tutora va detallando las circunstancias de cada alumno o alumna principalmente los más problemáticos. También están presentes al inicio de la sesión los alumnos delegado/as y subdelegado/as de curso que informan al equipo educativo de sus conclusiones sobre el desarrollo del trimestre. Esto es el aspecto formal de la Evaluación, luego el viernes celebramos un Claustro donde se exponen los problemas que se hayan detectado y el Equipo Educativo expone también los problemas detectados en cuanto a disciplina, sanciones y organización del centro y alguna llamada a la colaboración de los docentes en cuanto a la puntualidad de acceso a las aulas.

Posteriormente los tutores y tutoras entregan a los padres o madres de los alumnos y alumnas las notas del trimestre y tienen con ellos un cambio de impresiones.


De este proceso a mí me gustaría comentar lo siguiente: Me parece excesivo el número de docentes que conformamos los equipos educativos hay equipos de 12 docentes. No creo que todas las asignaturas tengan el mismo peso en la calificación pues las hay de 2, 3 y 4 horas semanales y por tanto la relación con el alumnado es diferente.

Hay muchas asignaturas de las que son dos horas semanales por ejemplo, que el único elemento evaluador es la nota de algún examen.

Cuando los equipos docentes discutimos asuntos de grupos o alumnos problemáticos nos cuesta mucho llegar a conclusiones de consenso y al final te queda el sabor amargo de que cada uno se las tiene que arreglar de la mejor manera que sepa y pueda.

Las quejas de los alumnos, un trimestre tras otro, es que se les ponen casi todos los exámenes en una semana y la mayoría son memorísticos y no los pueden estudiar todos de golpe, no se hace casi nada para cambiar esta situación denunciada una y mil veces por los alumnos. Otra queja común es que dicen que hay profesores que creen que solo tienen que estudiar su asignatura y les hacen dedicarle más tiempo que el que proporcionalmente les corresponde.

Las quejas comunes de muchos docentes es que el alumnado no estudia, no sabe estudiar o simplemente no quieren estudiar porque no les interesa la materia o los estudios.

Yo personalmente la queja que tengo es la incapacidad que hay para dar alternativa a los alumnos y alumnas que manifiestamente no les interesa la asignatura que imparto y me alteran de forma ostentosa el desarrollo de mis clases y en cambio en otras asignaturas tienen un comportamiento más normal.

Este trimestre lo he pasado bastante mal porque he recibido apercibimientos por parte del Director, conminándome a que tengo que ser más autoritario con esos alumnos, y el autoritarismo es una cosa que no va conmigo. Yo creo que deberían tomarse otras alternativas basadas más en la formación adecuada de esos alumnos que no emplear la mano dura con ellos.