viernes, septiembre 30, 2005

Ceuta y Melilla. Fronteras de Europa

Feliciano Robles Blanco

Voy a tratar de exponer en este aporte la visión que tengo yo sobre los movimientos migratorios que hay a lo largo y ancho de todo el Planeta y el caso singular que ocurre en la ciudades de Ceuta y Melilla.

La inmigración es un fenómeno natural para las personas que somos inquietas y si atisbamos la posibilidad de poder vivir mejor en otro lugar diferente no dudamos en marchar a ese sitio. Lo que pasa es que los inmigrantes generan recelos de inseguridad en amplias capas sociales de la región o país que les acoge, apareciendo fenómenos de xenofobia y racismo.

La xenofobia y el racismo aparece en todas las capas sociales de la sociedad, y está ligada a cierto temor de inseguridad, los de clase social más baja creen que los inmigrantes les van a quitar sus empleos y los de clase social mas acomodada creen que los inmigrantes les van a robar sus pertenencias porque tienen hambre y necesitan dinero para comer.

España es un país que está conociendo una ola de inmigración importante en los últimos años, pero siempre ha habido importantes flujos migratorios en España con el paso de muchos campesinos que emigraron a zonas industriales. A los emigrantes que fuimos a Cataluña, se nos llamaba “Charnegos” en un tono despectivo, a los que iban a Euskadi se les llamaba “Maketos” y a los que iban a otras ciudades procedentes del campo se les llamaba “Catetos”.

La entrada de inmigrantes a España, se produce por muchos lugares diferentes, por los aeropuertos, los puertos y los pasos fronterizos con Francia, Portugal, Andorra y Gibraltar.

Hay un pequeño flujo de inmigrantes procedente de países subsaharianos que osan entrar en España a través de pateras por las Islas Canarias o por el estrecho de Giblaltar. El problema de este contingente de inmigrantes es que llegan a nuestro país en unas condiciones muy precarias, sin dinero, sin documentos, desconocen nuestro idioma. sin cualificación profesional y además son negros, o sea con un plus de racismo hacia ellos.

Estos inmigrantes no tienen como objetivo España, sino Europa, y muchos de ellos donde verdaderamente quieren ir es a Francia, Bélgica o Reino Unido que son sus Metrópolis. Lo que pasa es que estos países tampoco les quieren y entonces obligan a España a sellar sus fronteras naturales con Africa y pagan grandes cantidades de dinero a Marruecos para que sellen su frontera del sur.

Hace un tiempo estos inmigrantes se dirigían en pateras hacia las Islas Canarias desde las costas de Marruecos, pero cuando Marruecos impidió la circulación de pateras hacia las Islas Canarias cogieron la ruta hacia el norte hasta llegar a las ciudades de Ceuta y Melilla, guiados seguramente por los propios marroquíes.

A los marroquíes que llegan a España de forma ilegal se les devuelve a Marruecos sin mas problemas, pero a los subsaharianos que llegan a España ya hay que acogerlos porque no se les puede devolver a sus países porque los propios inmigrantes han roto sus papeles y no quieren decir del país del que proceden para que no sean repatriados, o porque no hay convenios de repatriación con esos países.

En estas circunstancias, mantener selladas las fronteras de Ceuta y Melilla con Marruecos es una exigencia impuesta por la Unión Europea, pero también ocurre que Ceuta y Melilla están ubicadas en el continente africano y que Marruecos las está reivindicando siempre como ciudades coloniales y por tanto esas fronteras de esas ciudades tienen esa peculariedad.
Llegado a este punto, me pregunto si hay mucha gente que esté dispuesta a que lleguen a España todos los inmigrantes que quieran llegar o si hay que imponer algún tipo de filtro. Yo estoy un poco confuso.

feliciano53@hotmail.com

lunes, septiembre 26, 2005

Crítica de cine: Princesas

Feliciano Robles Blanco

Ayer fui a ver la película “Princesas” con mi mujer, y antes de escribir este aporte he tenido un cambio de impresiones con mi hijo mayor que está unos días en casa, pero que vive en Francia, para tratar de describir un poco la prostitución y el enorme negocio que se mueve en torno a esta actividad porque la demanda de sexo crece sin parar, entre los hombres y también entre muchas mujeres, debido a la gran movilidad que hay originada por el turismo, la inmigración de muchos varones que van de unos países a otros, la gran cantidad de hombres que hay sin pareja estable, divorciados, solteros, viudos, etc.

Mi hijo y yo coincidimos en que la prostitución debería ser una actividad legal y poderse realizar en unas condiciones dignas y seguras para las mujeres que deciden ser prostitutas.

De la prostitución dicen que es la profesión mas antigua del mundo, y que a pesar de muchos intentos por erradicarla nunca ha sido posible conseguirlo, porque siempre hay personas que están dispuestas a pagar por un acto sexual y también siempre habrá personas que cobrando están dispuestas a realizarlo.

Yo recuerdo que durante la Dictadura franquista, había prostíbulos consentidos en casi todas las ciudades, concretamente conocí los que había en Manresa, Terrassa y el Barrio Chino de Barcelona.

Actualmente en España la mayoría de mujeres que ejercen la prostitución son mujeres inmigrantes que vienen a España, y que por motivos varios ejercen esa profesión. Muchas lo hacen porque no encuentran otra manera de pagar las deudas que contraen para venir a Europa procedente de países lejanos, y que trabajando en otras tareas legales, sus sueldos les impedirían cancelar esas deudas y enviar dinero a sus países.
Mi hijo dice, que la prostitución debería estar legalizada y reglada tal y como lo está en Holanda, donde gozan de todo tipo de garantías y de controles exhaustivos de sanidad.

domingo, septiembre 25, 2005

La sanidad de los funcionarios públicos

Feliciano Robles Blanco

Ahora que se ha discutido mucho sobre la financiación de la Sanidad en España y los defícits que ocasiona a las Comunidades Autónomas que no pueden hacer frente al gasto creciente, voy hacer un aporte sobre el sistema de sanidad que tenemos los funcionarios públicos para tratar de demostrar que no es tan bueno como algunos pretenden decir con el ánimo de privatizar la Sanidad y ponernos a todos en manos de compañías privadas.

En España, se siente un gran aprecio por la salud, y estamos dispuestos a pagar lo que sea cuando necesitamos servicios médico, y por eso hay diferentes estratos de prestaciones médicas.

Hay una Seguridad Social de nivel universal, es decir todos los ciudadanos españoles tenemos derecho a prestación sanitaria cualquiera que sea nuestra condición social.

Luego hay una serie de compañías privadas que ofrecen servicios médicos y hospitalarios a las personas que quieren suscribir sus pólizas que son variables en función de la edad y de las prestaciones que se contratan, pero que rondan en torno a los 50 euros mensuales por persona. Aparte de esta cuota hay que pagar una pequeña cantidad por cada acto médico. Cada compañía aseguradora tiene un listado de médicos y clínicas hospitalarias a las que únicamente se puede acceder. Pero los médicos pueden dar servicios a varias compañías, e incluso trabajar en la Seguridad Social, y atender a los asegurados privados en sus consultorios privados.

Finalmente hay otras personas que cuando se presenta una enfermedad grave acuden a un médico en consulta privada y pagan por ese acto médico.

Los funcionarios tenemos dos opciones, ser atendidos por la Seguridad Social, o ser atendidos por una de las diferentes compañías privadas que hay.
( ASISA, SANITAS, ADESLAS, CASER, ETC).

Yo por ejemplo estoy suscrito con ASISA, pero yo no puedo ir ni a la Seguridad Social, ni al médico que desee, sino a la clínica que tiene ASISA en Sevilla, y a un listado de médicos que están relacionados con ASISA, muchos de estos médicos te dan cita para varios días o meses, porque atienden a muy pocos pacientes de compañías privadas en sus consultas particulares, los médicos más famosos no suelen atender a personal de las compañías aseguradoras.

Los medicamentos que nos recetan estos médicos tenemos que pagar el 30%
durante toda nuestra vida aunque estemos jubilados.

La ventaja que tenemos es que los funcionarios, la mayoría vivimos en las grandes ciudades, y en esas ciudades es donde viven la mayoría de médicos especialistas, a los cuales podemos acceder de forma directa sin pasar previamente por el médico de cabecera.

En resumen las personas cuya asistencia presta la Seguridad Social, tienen cubierta mejor la atención primaria y hospitalaria, así como los medicamentos cuando son pensionistas que son gratis.

Los funcionarios que vivimos en grandes ciudades tenemos mejor cubierta la atención médica por parte de especialistas y las pruebas diagnósticas que suelen ser muy rápidas. Tenemos que pagar toda la vida un porcentaje por los medicamentos y nuestros hospitales son mucho peores de los de la Seguridad Social. Nuestro listado de médicos es bastante limitado, si bien podemos ir a cualquiera de los que hay en el listado, si bien algunos dan una gran lista de espera.

El gran chollo que tienen las compañías privadas con los funcionarios, es que generamos pocos actos médicos porque la mayoría tenemos trabajos cómodos y por lo tanto tenemos mejor salud. Además a los médicos que nos atienden les pagan una miseria, puesto que no son asalariados sino que funcionan como empresa, y por lo tanto les pagan por actos médicos. Así que como nos atienden en sus consultas privadas las compañías se ahorran una gran cantidad de dinero en construir consultorios médicos o comprar equipamientos para diagnósticos. Por otra parte la mayoría de médicos que atienden sus consultas privadas trabajan también en la Seguridad Social, que les forma y les cubre el seguro y sus pensiones, con lo cual el dinero que sacan de sus consultas privadas es totalmente limpio.