La verdadera LOCE
Feliciano Robles Blanco
Andan estos días los voceros centralistas muy alterados a raíz de las decisiones que están tomando diversas Consejerías de Educación de Euzkadi, Cataluña o Canarias para solicitar una demora en la puesta en práctica de esta Ley en tanto y cuanto no se consiga un acuerdo de cómo debe ser el modelo educativo en el Estado Español.
El Partido Popular impuso una Ley contra el criterio de la totalidad de la oposición democrática y especialmente de los partidos nacionalistas porque invadía claramente competencias de las diversas autonomías que tienen transferidas y desarrolladas las competencias educativas desde hace varios años.
Lo más perverso de la LOCE es que entraba en determinar y modificar curriculus o contenidos en las dos asignaturas mas políticas que existen como son Historia y Lengua Española . Variando incluso las cargas horarias de estas asignaturas.
Lo que más altera el normal funcionamiento de una Consejería de Educación es que se modifiquen cargas horarias de las asignaturas o se supriman o creen nuevas asignaturas.
Y lo que más altera el funcionamiento de las editoriales de libros es que se modifiquen los contenidos curriculares porque los libros quedan obsoletos de un año para otro, y es cada vez más grande la competitividad para implantar libros de texto en los centros educativos.
Es por estas fechas, cuando se está planificando el curso próximo en cuanto a plantillas y contenidos, así que es lógico que si va a formar gobierno un partido que propone modificar la LOCE en los aspectos más polémicos, las Consejerías de las diversas Comunidades Autónomas se planteen una moratoria y seguir tal y como se está funcionando actualmente uno o dos años más.
Yo soy profesor de Instituto y encuentro lógico y adecuado este planteamiento.
Concebí este sitio como un diario educativo cuyo propósito era aportar mi granito de arena para conseguir una educación integradora y liberadora, fundamentada en los valores humanos que más dignifican a las personas.
miércoles, marzo 31, 2004
lunes, marzo 29, 2004
Good bye Lenin
Feliciano Robles Blanco
El título de este aporte corresponde al de una película que tuve ocasión de ver ayer y que quiero comentarla a todos ustedes con una clara recomendación para que la vean, ahora que con Internet es posible ver cualquier película en cualquier parte del mundo que estemos.
Yo veo pocas películas al año y siempre suelo recurrir al consejo de personas que me conocen y son muy cinéfilas y son las que me informan de aquellas películas que creen que me podrán gustar a mí. Esta película, que yo desconocía su trama, me la aconsejaron dos personas muy opuestas entre ellas, de un lado un abogado amigo de 68 años muy liberal de derechas y un joven ingeniero de 28 años muy radical de izquierdas. Pues yo ahora quiero que añadan al consejo de estas dos personas el de un utópico que vivió intensamente la época histórica donde se sitúa esa película y que ingenuamente creyó que la Humanidad entraría en un periodo de paz y prosperidad inigualable y que desgraciadamente contempla como las desgracias humanas y sociales perviven e incluso se agrandan en esta época de pensamiento único que vivimos.
Solamente les voy a decir que la película narra la supuesta historia de una familia residente en Alemania Oriental en el periodo histórico de la caída del muro de Berlín y las consecuencias que tuvieron para aquella familia la unificación alemana en el primer año de vigencia.
Curiosamente mi militancia en la izquierda se inició en 1967 al participar en Tarrasa en una manifestación duramente reprimida por la policía franquista para celebrar el 50º aniversario de la Revolución Soviética. Desde entonces empecé a indagar en qué espectro de la izquierda me situaba, ya que en parte me identificaba con posturas anarquistas, comunistas y socialistas.
La primera que deseché fue la del comunismo, principalmente porque no comulgaba con la idea de la Dictadura del Proletariado y con la persecución política y criminal de los disidentes. Yo vivía entonces en una Dictadura fascista y no me fascinaba la idea de pasar a otra Dictadura.
La ideología anarquista la abandoné porque consideraba que las sociedades modernas si deben tener una Administración pública y organizada de forma democrática.
Así que en 1973 a raíz del asesinato de Salvador Allende opté aquel día por abrazar la ideología socialista pero utópica y autogestionaria.
Por eso en esta película no me importa el trasfondo ideológico de la misma sino el trasfondo humano de la misma en el seno de una nación que fue pulverizada en pocos días.
Esta película me ha recordado mucho las de Arte y Ensayo que se proyectaban en los años 60 y 70 en algunos cines de Madrid y Barcelona o en las de Cine-fórum que también veía algunas veces.
Es una película adecuada para proyectarla a jóvenes estudiantes de Institutos y Universidades y comentarles como estaba el mundo enfrentado en dos bloques que pretendían la hegemonía mundial y donde sentíamos en nuestras cabezas la amenaza de un desastre nuclear cuando había misiles desplegados a ambos lados de las fronteras de los dos bloques apuntando a todas las ciudades europeas.
Esa amenaza felizmente ha concluido, pero hoy seguimos bajo otro tipo de amenazas más difusas igualmente destructivas.
Feliciano Robles Blanco
El título de este aporte corresponde al de una película que tuve ocasión de ver ayer y que quiero comentarla a todos ustedes con una clara recomendación para que la vean, ahora que con Internet es posible ver cualquier película en cualquier parte del mundo que estemos.
Yo veo pocas películas al año y siempre suelo recurrir al consejo de personas que me conocen y son muy cinéfilas y son las que me informan de aquellas películas que creen que me podrán gustar a mí. Esta película, que yo desconocía su trama, me la aconsejaron dos personas muy opuestas entre ellas, de un lado un abogado amigo de 68 años muy liberal de derechas y un joven ingeniero de 28 años muy radical de izquierdas. Pues yo ahora quiero que añadan al consejo de estas dos personas el de un utópico que vivió intensamente la época histórica donde se sitúa esa película y que ingenuamente creyó que la Humanidad entraría en un periodo de paz y prosperidad inigualable y que desgraciadamente contempla como las desgracias humanas y sociales perviven e incluso se agrandan en esta época de pensamiento único que vivimos.
Solamente les voy a decir que la película narra la supuesta historia de una familia residente en Alemania Oriental en el periodo histórico de la caída del muro de Berlín y las consecuencias que tuvieron para aquella familia la unificación alemana en el primer año de vigencia.
Curiosamente mi militancia en la izquierda se inició en 1967 al participar en Tarrasa en una manifestación duramente reprimida por la policía franquista para celebrar el 50º aniversario de la Revolución Soviética. Desde entonces empecé a indagar en qué espectro de la izquierda me situaba, ya que en parte me identificaba con posturas anarquistas, comunistas y socialistas.
La primera que deseché fue la del comunismo, principalmente porque no comulgaba con la idea de la Dictadura del Proletariado y con la persecución política y criminal de los disidentes. Yo vivía entonces en una Dictadura fascista y no me fascinaba la idea de pasar a otra Dictadura.
La ideología anarquista la abandoné porque consideraba que las sociedades modernas si deben tener una Administración pública y organizada de forma democrática.
Así que en 1973 a raíz del asesinato de Salvador Allende opté aquel día por abrazar la ideología socialista pero utópica y autogestionaria.
Por eso en esta película no me importa el trasfondo ideológico de la misma sino el trasfondo humano de la misma en el seno de una nación que fue pulverizada en pocos días.
Esta película me ha recordado mucho las de Arte y Ensayo que se proyectaban en los años 60 y 70 en algunos cines de Madrid y Barcelona o en las de Cine-fórum que también veía algunas veces.
Es una película adecuada para proyectarla a jóvenes estudiantes de Institutos y Universidades y comentarles como estaba el mundo enfrentado en dos bloques que pretendían la hegemonía mundial y donde sentíamos en nuestras cabezas la amenaza de un desastre nuclear cuando había misiles desplegados a ambos lados de las fronteras de los dos bloques apuntando a todas las ciudades europeas.
Esa amenaza felizmente ha concluido, pero hoy seguimos bajo otro tipo de amenazas más difusas igualmente destructivas.