APRENDER A SER, PENSAR Y HACER
Capítulo 1-5 Aportación de la profesora Bettina Cuevas de Asunción (Paraguay), sobre la educación en LIBERTAD
Quiero presentar a este Proyecto, una parte del trabajo realizado ya en 1998 para un postgrado en etica, que trata sobre la libertad, si bien faltan los puntos referidos a: el concepto de libertad, libertad de razonar, la libertad negada, la libertad en Spinoza y en el existencialismo los puntos presentados considero sirven para una revisión del tema.
Gracias,
Bettina
Libertad en la educación
En el proceso de educar toman parte los profesores, los alumnos, la familia, la institución educativa, la sociedad, etc. Cada una de estas esferas debe posibilitar un clima de respeto y tolerancia, de autonomía e independencia para la educación en libertad.
El educador debe tener respeto a su ideología, a su persona, a su concepción política, a sus iniciativas y al ejercicio profesional.
El educando debe cumplir dos condiciones: respeto al docente y autonomía propia. Debe ser tolerante con las opiniones del profesor, siempre que éste no quebrante conscientemente los derechos del alumno.
La institución escolar debe estar libre de opresiones y manipulaciones, tanto de la política educativa de la nación, como de presiones sociales, de intolerancia del equipo docente, de intransigencias del alumnado o de los padres de familia.
La sociedad en la que está inserta la institución escolar favorece o dificulta también la educación en libertad, ya que no es lo mismo un centro educativo en sociedades totalitarias que en sociedades democráticas. La sociedad proyecta en la escuela su cosmovisión y según sea más o menos respetuosa con la dignidad de la persona humana, resultará fácil o incómodo educar en libertad.
La educación es correcta, si es una educación de la libertad de o de la libertad para. Con la expresión “libertad de” se habla de la liberación de prejuicios, estereotipos, esquemas mentales de los adultos, que es preciso operar, como terapia, en la mente del educando y del educador. Un docente no liberado es incapaz de educar en libertad a sus alumnos. Sólo el profesor “libre de” puede producir un tipo de educación semejante a la que él ha recibido o se ha autoimpuesto.
Al estar “libres de” el educando y el educador están preparados para autorrealizarse como libres para juzgar a los demás entregarse sin prejuicios, dominar la naturaleza, ejercer el mando y otras funciones necesarias en la vida personal y social de los individuos.
El compromiso del maestro es doble: asistir y ayudar al alumno a que corra su riesgo y arriesgarse él mismo ante sí y ante el alumno. Este compromiso ha de ser liberador y no manipulador; el docente ha de buscar la independencia de juicio y acción, porque cuanto menos necesite el alumno su apoyo, a medida que progresa cronológica y escolarmente, tanto mayor ha sido el provecho obtenido en el proceso educativo.
Si el educador no respeta la libertad del educando y si no se compromete en correr el mismo riesgo suyo, al elegir, suele responder con rebeldía y contestación, sobre todo en la pubertad y en la adolescencia.
Es bastante visto, en los últimos años, la agresividad con que responde el alumno universitario ante la falta de compromiso del equipo docente o de alguno de los profesores.
De aquí que educar en libertad sea educar en responsabilidad y en compromiso; es arrancar de la tierra el ingente número de los amorfos e indecisos, de los arribistas y de los aprovechados, cuando otros se han quemado por el progreso.
Según Dürr se tienen tres clases de compromisos en la educación: compromiso del espíritu, compromiso social y compromiso pedagógico.
El compromiso del espíritu es el compromiso ante sí mismo, consciente de la decisión tomada y de la doctrina creada, que ya no nos permite reflexiones inútiles, sino fidelidad a nosotros mismos. Es un acto positivo, no una mera actitud hostil y contestataria, porque nada está produciendo, más que una sistemática negación de cuanto los demás hacen. Se llama espíritu de compromiso a esta conducta, porque sólo en el espíritu radica la libertad y el descubrimiento de la verdad, condiciones ambas para esta clase de responsabilidad, en la cual se crea cotidianamente el hombre, conquistando su propia imagen y autorrealizándose.
El compromiso social es una consecuencia pública y comunitaria del compromiso del espíritu, dado el carácter social de la vida humana, que no puede refugiarse en soledad ermitaña. El compromiso social quiere decir que no se pueden quebrantar los derechos del grupo, por salir adelante con los caprichos personales, porque el grupo conquista su libertad basándose en sacrificios y obsequiosas renuncias de los individuos. La sociedad subsiste gracias al esfuerzo de sus miembros, que participan en los propósitos e intereses comunes. Se compromete socialmente el hombre que se identifica política, religiosa y científicamente. La libertad como compromiso obliga a participar.
El compromiso pedagógico obliga al educador a metódicamente indagar la verdad, someter a verificaciones sus hipótesis, descartar sus sueños y atenerse a realidades, ser fiel a sí mismo en la cátedra y los niveles consultivos y decisorios del centro escolar. El compromiso pedagógico, le hace al docente respetar la lenta separación que el alumno va logrando respecto a los criterios y cosmovisión del profesor y aceptar la personalidad de cada uno como la única forma de autorrealización.
.Etapas en la educación para la libertad
La educación contribuye para que el hombre conquiste, poco a poco, su autonomía a través de una serie de estadios, que marcan los niveles escolares.
La primera infancia (0-3 años) es un período significativo en la educación para la libertad, gracias a la autoafirmación de sí mismo mediante el pararse, el caminar y la primera ligera oposición al final del primer año. Según Spitz, psicoanalista, el primer “no” gesticulante del niño es el origen de la iniciativa y de la personalidad. El niño no acepta imposiciones y se rebela con el llanto y las pataletas.
La segunda infancia (4–6 años) se caracteriza por la obstinación e independencia, al comenzar el cuarto año de vida, dando lugar a una fuerte crisis de independencia y de negativismo, como única manera de afirmarse como sujeto y persona. Los mayores han de aceptarle y él ha de ir comprobando las limitaciones e inseguridades que le rodean y de las que es portador.
La tercera infancia (7-11 años) no es una etapa en la que pueda hablarse de una auténtica educación de la libertad, sino de lo que se denomina “espontaneidad dirigida”. El niño no posee aún el pensamiento universalizador y abstracto que le capacite para las elecciones maduras. Sin embargo, es un período en el que puede hacerse una preeducación de la libertad mediante la adquisición de hábitos de orden, disciplina, regularidad, aceptación de la autoridad, responsabilidad de sus propios actos, respeto de los demás... El niño ejercita su iniciativa de múltiples maneras, siendo una de las principales el juego, donde crea, se recrea y autorrealiza. La tensión de los juegos entre sus reglas e iniciativas es un entrenamiento eficaz de las antinomias libertad – autoridad, libertad – disciplina, espontaneidad – normatividad.
La pubertad (12-14 años) con sus cambios somáticos y sexuales conlleva el sentimiento de disgusto e incomodidad ante la disciplina, acatada únicamente con la condición de que el educador haya ganado al púber afectivamente. El púber confunde la libertad con el libertinaje e irresponsabilidad, si no se aprovechan las circunstancias y se le hace profundizar en la naturaleza de la libertad, a la que ha de llegarse basándose en madurez y compromiso.
La adolescencia (15-18 años) es el periodo más importante para educar la libertad. El adolescente rehuye toda postura rígida, porque tamiza las órdenes en el filtro de su propio pensamiento. La misión del educador consistirá en convencerle de que la libertad es fruto del carácter equilibrado y del hombre inteligente. Los sentimientos sociales del adolescente brindan muchas oportunidades para inculcar el respeto por la opinión ajena, a la vez que para apelar a su responsabilidad y su compromiso con la comunidad.
Libertad y persona
Es difícil aceptar la libertad pues tenemos muchos y grandes condicionamientos, obstáculos, impedimentos. Además, como la libertad no es objetivable, no la podemos demostrar.
El hombre no sólo es sino que también se hace; es fruto de sí mismo, de su libertad, de sus opciones libres. Es hombre en búsqueda de verdad. Pero además, jerarquiza y realiza los valores según su proyecto personal de vida.
Es por ello que la sociedad y la comunidad deben dar al niño que nace, las condiciones para que encuentre lo necesario para realizarse como persona en vistas a una integral realización.
Para la Antropología, el hombre además de individuo es persona, es sujeto, es uno, es único. El hombre se manifiesta, se revela como persona en su relación con los otros. Es un Yo en relación con un Tú. Existe en el mundo con los demás para realizarse personal y comunitariamente.
Su perfeccionamiento como persona se realiza en relación con el otro. El hombre es un ser responsable de otro. Esto supone responder a la llamada del otro, de otra persona que exige tu atención, respeto y poder vivir en plenitud. Todo esto implica responsabilidad.
La libertad responsable
La cumbre de la libertad es la responsabilidad. La libertad responsable surge cuando descubro al otro como sujeto de derechos, que tiene una dignidad inviolable que yo debo respetar.
Uno vive en libertad cuando renuncia a sus propios intereses para actuar en el ámbito de personas que tienen derechos y que lo llaman, lo necesitan a uno.
La libertad no se juega sino cuando están en conflicto mi tendencia espontánea egoísta y los derechos de los demás. De ahí que si ante una situación determinada debo elegir qué acción realizar, toma parte la voluntad que tiene dominio sobre el intelecto, en forma de una reflexión; pues soy responsable de la conciencia que tengo.
El hombre se transforma al elegir, porque es más él y menos los demás que le oprimen y la naturaleza que le domina. Sólo cuando elige, es él mismo, el hombre, con autonomía frente al mundo para construir y elaborar su propio mundo.
“Es por ello que la libertad humana adquiere un carácter de conquista personal y se traduce en tarea permanente; como nos lo señala Juan Pablo II cuando concibe la función del bien y le asigna por objeto el amor traducido en donación y servicio desinteresado a los demás”.[2]
A manera de conclusión
Es difícil hablar con propiedad de la libertad, sobre todo considerando que todo el mundo habla de ella; libertad para elegir, libertad para salir, libertad para volver, libertad para comprar, libertad para comer, libertad para decir, libertad para hacer, libertad para sentir, libertad para escribir, libertad para leer, libertad para crecer, libertad para..., es difícil.
Más aún cuando estamos tan condicionados en nuestro actuar, en nuestro hacer, decir y sentir; por la familia, la sociedad social, la sociedad de consumo, los medios de comunicación, etc.
Cuando planteamos la responsabilidad que tenemos de atender el llamado del otro, del que está bien cerca nuestro o bien apartado de uno pero que igual nos necesita; planteamos nuestra necesidad de sentirnos útiles, de ser parte de otro u otros que también atienden nuestro llamado.
Descubrir que soy con los demás en el mundo, que no puedo circunscribirme a mi mundo egoísta, es asumir que puedo darme a los demás sin pedir nada a cambio.
El docente que tiene a su cargo 40 o más niños, que no posee materiales didácticos, el alumno que debe recorrer varias “leguas” para poder aprender; nos impele a reformular nuestra visión de docentes universitarios, formadores de adultos profesionales, quizás futuros dirigentes del país; nos impulsa a enfrentarnos a una revisión del cómo estamos atendiendo a los derechos de esos alumnos, cómo estamos preparando las clases a dictar, cómo nos estamos preparando para responder a sus llamadas; creo que en la medida en que seamos nosotros mismos, auténticos y nos aceptemos como individuos dadores y no sólo espectadores, podremos asumir la responsabilidad de dar al otro su “libertad” (cualquiera sea la que el otro elija utilizar).
[1] Fermoso, P: Teoría de la Educación, p288-293
[2] Lucas, J: El hombre, ¿quién es?, p154
BIBLIOGRAFÍA CITADA
- CORETH, Emerich : ¿Qué es el hombre? –Esquema de una antropología filosófica - Editorial Herder – España – 1982
- Diccionario de la Real Academia Española
Editorial Espasa - Calpe - España - 1985
- Enciclopedia Temática Océano
Editorial Océano Éxito – España - 1987
- FERMOSO, Paciano: Teoría de la educación – Una interpretación antropológica - Ediciones Ceac – España - 1982
- GEVAERT, Joseph : El problema del hombre – Introducción a la antropología filosófica
Concebí este sitio como un diario educativo cuyo propósito era aportar mi granito de arena para conseguir una educación integradora y liberadora, fundamentada en los valores humanos que más dignifican a las personas.
viernes, agosto 27, 2004
jueves, agosto 26, 2004
APRENDER A SER, HACER Y TENER
Capitulo 1-4 ¿ Se puede enseñar a ser libre?
Hola amigas y amigos: hace dos años escribí el artículo que os acompaño, donde expongo las vivencias que he tenido yo con mis hijos para inculcarles o enseñarles a ser libres.
Creo sinceramente que el mejor entorno donde los niños y jóvenes pueden aprender a ser libres es en el entorno familiar, porque la Escuela me parece a mi que mantiene un rol muy fuerte donde prima la jerarquía y la autoridad de los docentes sobre los discentes.En la familia en cambio se pueden desarrollar roles basados en el respeto, y la responsablidad que son pilares que conllevan a la LIBERTAD.
Os dejo el artículo que escribí hace dos años. Y con él cierro el primer apartado del libro dedicado a la LIBERTAD, su consecución y el ejercicio responsable de la misma.
Espero vuestros comentarios y aportes complementarios.
Uncordial saludo
Feliciano
=====================================================
Hola amigas y amigos. Aquí se pone punto final a este recorrido que he hecho sobre las actividades paternales de las que me he sentido protagonista en los últimos 26 años. Este aporte va a ser con el que más emoción lo voy a escribir , y no sé que tal va a salir y a lo mejor es un poco más largo que los demás. Pero he dejado para lo último lo mas significativo que he intentado inculcar a mis hijos. LA LIBERTAD.
Mi hijo mayor nació en enero de 1976, dos meses después de haberse muerto el dictador Franco. Yo tenía 28 años, vivía en Barcelona y por aquel entonces participaba muy activamente por conseguir las libertades públicas en España. Así que cuando nació mi hijo, lo cogí en brazos y deseé para él que fuese una persona libre y feliz.
Afortunadamente hoy día puedo decir que lo hemos conseguido, pues creo sinceramente que mis hijos han disfrutado de la libertad y son bastante felices.
Fue curioso la sucesión de acontecimientos, la manifestación más emocionante en la que yo he participado fue la que se celebró en Barcelona el 11 de septiembre de 1977 cuando más de un millón de personas bajamos por el Paseo de Gracia pidiendo Libertad, Amnistía y Estatuto de Autonomía, y como al final de la manifestación llegué a la conclusión que aquel día habíamos conseguido todos esos objetivos. Pues bien, en aquella manifestación fuimos mi esposa, la abuela de mi esposa con 84 años, y mi hijo Luis montado en un cochecito de ruedas.
¿Qué significa educar en Libertad?. Para mí varias cosas.
Primero de ellas confiar en los hijos. Hay mucha gente que no tiene confianza en los hijos ni en nadie. Para confiar en los hijos hay que hacerles que sean responsables, y para hacerles responsables hay que darles autonomía para que ellos vayan descubriendo lo bueno y lo malo.
En segundo lugar hay que ser sincero con los hijos, es decir decirles siempre la verdad, y exigirles a la vez que ellos nos digan siempre la verdad, pero respetando sus aspectos íntimos. Hay que respetar todas las opiniones. En mi casa somos cuatro personas y cada una de nosotros tiene ideología diferente, religiosidad diferente, equipos de fútbol favoritos diferentes, gustos musicales diferentes, en fin que cada uno de nosotros es diferente a los demás en casi todo. Sin embargo eso no origina ningún problema, ni nadie intenta imponer sus ideas sobre los demás, En casa nunca se discute ni de política ni de religión ni de fútbol. Ante la visión de un telediario, por ejemplo, cada uno da su opinión de una noticia y en paz. Creo yo que eso es primordial para vivir en libertad, que nadie se sienta coartado por expresar libremente sus ideas o su manera de ser. Participamos activamente en los procesos electorales y siempre vamos a votar con alegría y no nos enfadamos porque cada uno votemos a unas siglas diferentes.
En tercer lugar, para ser libre yo creo que no hay que ser egoísta, sino solidario, siempre enseñé a mis hijos a compartir con los demás aquello que ellos tuvieran y los demás no. Compartir por tanto las cosas materiales, pero sobre todo sus conocimientos. Por eso les becaron en el Colegio, y nada menos que la Asociación de Padres, porque los padres sabían que los teléfonos o apuntes de mis hijos siempre estaban a punto para aclarar cualquier duda o ayudar en la resolución de algún problema que sus hijos no supieran.
En cuarto lugar para ser libre hay que ser valiente, siempre les dije a mis hijos que de los cobardes nada se ha escrito ni de los temerarios tampoco. Así que hay que saber valorar los riesgos y saberse enfrentar a ellos, sin ningún tipo de cobardía o complejo.
Estas son las bases en las que yo creo que radica principalmente el ser libre. Como ejemplos prácticos de la libertad que han tenido mis hijos, está en el hecho por ejemplo que han estudiado la carrera que ellos eligieron estudiar sin ningún comentario negativo por nuestra parte, así, por ejemplo, el mayor eligió una carrera de 6 años y el menor una de 3.
Tampoco se le ha puesto ninguna objeción el día que mi hijo mayor nos presentó a una chica de la cual nos dijo que estaba enamorado . Nosotros desde aquel momento la hemos considerado una más de la familia, sin ningún tipo de objeción. Tampoco hemos influido a la hora de incorporarse al mundo laboral mi hijo mayor, él ha elegido libremente el lugar y la empresa en la que quería trabajar. Ya tenemos un hijo emancipado y en el extranjero, pues bien os tengo que decir que estamos viviendo esta emancipación con esperanza y alegría, y a mí al menos no se me ha caído ninguna lágrima de pena sino en todo caso alguna de alegría el verlo marchar tan lejos.
También os quiero decir que el tema sexual lo hemos vivido en casa con toda la naturalidad del mundo sin ningún tipo de tabú, se les ha ido dando respuesta a las preguntas que hacían y han dispuesto de todo tipo de libros, revistas o películas para estar bien informados, La primera caja de preservativos se la compré yo cuando llegaron a la edad en que había la posibilidad ya de tener alguna relación sexual de carácter esporádico. Se les ha instruido sobre ese aspecto la importancia de unir sexo y afectividad, y el respeto siempre hacia aquellas chicas que pudiese la tentación de tener una relación por el simple hecho de pasar el rato. Por lo que me han contado el mayor sólo ha tenido relaciones cuando ya fue novio formal de la chica que está enamorado y tomando siempre las debidas precauciones de sanidad y seguridad. Y el pequeño me dice que aun no se ha estrenado y que ese momento lo guarda para cuando realmente encuentre a la mujer de sus sueños y sea un acto supremo de amor.
Un cordial saludo, y gracias por haber llegado leyendo hasta aquí, si lo he escrito es porque creo que de una forma u otra lo que en mi casa hemos hecho con mis hijos está al alcance de cualquiera, y a nosotros nos ha reportado unos resultados magníficos el ver felices a los hijos, y nosotros como padres sentirnos también felices de verlos a ellos así.
Feliciano Robles. Sevilla, julio, 2002
Capitulo 1-4 ¿ Se puede enseñar a ser libre?
Hola amigas y amigos: hace dos años escribí el artículo que os acompaño, donde expongo las vivencias que he tenido yo con mis hijos para inculcarles o enseñarles a ser libres.
Creo sinceramente que el mejor entorno donde los niños y jóvenes pueden aprender a ser libres es en el entorno familiar, porque la Escuela me parece a mi que mantiene un rol muy fuerte donde prima la jerarquía y la autoridad de los docentes sobre los discentes.En la familia en cambio se pueden desarrollar roles basados en el respeto, y la responsablidad que son pilares que conllevan a la LIBERTAD.
Os dejo el artículo que escribí hace dos años. Y con él cierro el primer apartado del libro dedicado a la LIBERTAD, su consecución y el ejercicio responsable de la misma.
Espero vuestros comentarios y aportes complementarios.
Uncordial saludo
Feliciano
=====================================================
Hola amigas y amigos. Aquí se pone punto final a este recorrido que he hecho sobre las actividades paternales de las que me he sentido protagonista en los últimos 26 años. Este aporte va a ser con el que más emoción lo voy a escribir , y no sé que tal va a salir y a lo mejor es un poco más largo que los demás. Pero he dejado para lo último lo mas significativo que he intentado inculcar a mis hijos. LA LIBERTAD.
Mi hijo mayor nació en enero de 1976, dos meses después de haberse muerto el dictador Franco. Yo tenía 28 años, vivía en Barcelona y por aquel entonces participaba muy activamente por conseguir las libertades públicas en España. Así que cuando nació mi hijo, lo cogí en brazos y deseé para él que fuese una persona libre y feliz.
Afortunadamente hoy día puedo decir que lo hemos conseguido, pues creo sinceramente que mis hijos han disfrutado de la libertad y son bastante felices.
Fue curioso la sucesión de acontecimientos, la manifestación más emocionante en la que yo he participado fue la que se celebró en Barcelona el 11 de septiembre de 1977 cuando más de un millón de personas bajamos por el Paseo de Gracia pidiendo Libertad, Amnistía y Estatuto de Autonomía, y como al final de la manifestación llegué a la conclusión que aquel día habíamos conseguido todos esos objetivos. Pues bien, en aquella manifestación fuimos mi esposa, la abuela de mi esposa con 84 años, y mi hijo Luis montado en un cochecito de ruedas.
¿Qué significa educar en Libertad?. Para mí varias cosas.
Primero de ellas confiar en los hijos. Hay mucha gente que no tiene confianza en los hijos ni en nadie. Para confiar en los hijos hay que hacerles que sean responsables, y para hacerles responsables hay que darles autonomía para que ellos vayan descubriendo lo bueno y lo malo.
En segundo lugar hay que ser sincero con los hijos, es decir decirles siempre la verdad, y exigirles a la vez que ellos nos digan siempre la verdad, pero respetando sus aspectos íntimos. Hay que respetar todas las opiniones. En mi casa somos cuatro personas y cada una de nosotros tiene ideología diferente, religiosidad diferente, equipos de fútbol favoritos diferentes, gustos musicales diferentes, en fin que cada uno de nosotros es diferente a los demás en casi todo. Sin embargo eso no origina ningún problema, ni nadie intenta imponer sus ideas sobre los demás, En casa nunca se discute ni de política ni de religión ni de fútbol. Ante la visión de un telediario, por ejemplo, cada uno da su opinión de una noticia y en paz. Creo yo que eso es primordial para vivir en libertad, que nadie se sienta coartado por expresar libremente sus ideas o su manera de ser. Participamos activamente en los procesos electorales y siempre vamos a votar con alegría y no nos enfadamos porque cada uno votemos a unas siglas diferentes.
En tercer lugar, para ser libre yo creo que no hay que ser egoísta, sino solidario, siempre enseñé a mis hijos a compartir con los demás aquello que ellos tuvieran y los demás no. Compartir por tanto las cosas materiales, pero sobre todo sus conocimientos. Por eso les becaron en el Colegio, y nada menos que la Asociación de Padres, porque los padres sabían que los teléfonos o apuntes de mis hijos siempre estaban a punto para aclarar cualquier duda o ayudar en la resolución de algún problema que sus hijos no supieran.
En cuarto lugar para ser libre hay que ser valiente, siempre les dije a mis hijos que de los cobardes nada se ha escrito ni de los temerarios tampoco. Así que hay que saber valorar los riesgos y saberse enfrentar a ellos, sin ningún tipo de cobardía o complejo.
Estas son las bases en las que yo creo que radica principalmente el ser libre. Como ejemplos prácticos de la libertad que han tenido mis hijos, está en el hecho por ejemplo que han estudiado la carrera que ellos eligieron estudiar sin ningún comentario negativo por nuestra parte, así, por ejemplo, el mayor eligió una carrera de 6 años y el menor una de 3.
Tampoco se le ha puesto ninguna objeción el día que mi hijo mayor nos presentó a una chica de la cual nos dijo que estaba enamorado . Nosotros desde aquel momento la hemos considerado una más de la familia, sin ningún tipo de objeción. Tampoco hemos influido a la hora de incorporarse al mundo laboral mi hijo mayor, él ha elegido libremente el lugar y la empresa en la que quería trabajar. Ya tenemos un hijo emancipado y en el extranjero, pues bien os tengo que decir que estamos viviendo esta emancipación con esperanza y alegría, y a mí al menos no se me ha caído ninguna lágrima de pena sino en todo caso alguna de alegría el verlo marchar tan lejos.
También os quiero decir que el tema sexual lo hemos vivido en casa con toda la naturalidad del mundo sin ningún tipo de tabú, se les ha ido dando respuesta a las preguntas que hacían y han dispuesto de todo tipo de libros, revistas o películas para estar bien informados, La primera caja de preservativos se la compré yo cuando llegaron a la edad en que había la posibilidad ya de tener alguna relación sexual de carácter esporádico. Se les ha instruido sobre ese aspecto la importancia de unir sexo y afectividad, y el respeto siempre hacia aquellas chicas que pudiese la tentación de tener una relación por el simple hecho de pasar el rato. Por lo que me han contado el mayor sólo ha tenido relaciones cuando ya fue novio formal de la chica que está enamorado y tomando siempre las debidas precauciones de sanidad y seguridad. Y el pequeño me dice que aun no se ha estrenado y que ese momento lo guarda para cuando realmente encuentre a la mujer de sus sueños y sea un acto supremo de amor.
Un cordial saludo, y gracias por haber llegado leyendo hasta aquí, si lo he escrito es porque creo que de una forma u otra lo que en mi casa hemos hecho con mis hijos está al alcance de cualquiera, y a nosotros nos ha reportado unos resultados magníficos el ver felices a los hijos, y nosotros como padres sentirnos también felices de verlos a ellos así.
Feliciano Robles. Sevilla, julio, 2002
miércoles, agosto 25, 2004
APRENDER A SER, HACER Y TENER
Capítulo 1-3: Factores que limitan la Libertad
Apreciados amigos: Ayer os hablé del arte de ser libre, hoy quiero hablaros de los factores que limitan la libertad, que son muchos y muy variados, por lo que muchas veces es imposible notar la total sensación de sentirse uno totalmente libre porque siempre hay algo que impide ese total sentimiento de libertad.
Se pueden destacar los siguientes aspectos que limitan la libertad:
- Aspectos sociales
- Aspectos físicos
- Aspectos políticos
- Aspectos económicos
- Aspectos relacionales.
-
Entre los aspectos sociales, destaca el hecho de la dificultad que tienen muchas personas para relacionarse con los demás, debido a complejos, tabús, etc. Es normal que en una reunión de personas los hay que siempre llevan la voz cantante y los hay que por vergüenza se callan y sufren y no tienen la decisión de explicar o exponer sus puntos de vista contrario muchas veces y más razonables si cabe que aquellos que proponen los que llevan la voz cantante.
Este silencio está impuesto muchas veces, por condicionantes de origen autoritario, hay muchos hijos, o muchas mujeres , o muchos trabajadores que se ven imposible de exponer sus ideas u opiniones a padres, maridos o jefes autoritarios por miedo a las represalias que puedan tener.
Entre los aspectos políticos, destaca claramente, la imposibilidad que existe para la mayoría de nosotros la posibilidad de exponer y defender nuestras ideas políticas en cualquier foro. Hay muchos energúmenos dispuestos a tomar represalias contra nosotros.
Se lo difícil que es mantener ideas y posiciones de izquierda para una persona que trabaje en una empresa capitalista. Muchas veces esa ideas se transforma en situaciones de marginación y represión hacia esa personas por parte de los directivos de esas empresas que no permite la menor crítica a su gestión y solo desean el concurso de pelotas y aduladores.
En el aspecto económico, destaca la extremada pobreza de muchas personas, que se ven marginadas y abandonadas totalmente por la sociedad, para las que no tiene ningún valor social. A los políticos no les importa en absoluto, porque sus votos no son decisivos para ganar unas elecciones, y para la sociedad, pues en parte les interesa que exista esta bolsa de marginación porque así podrán realizar las tareas más degradantes que hay que hacer. Pensemos en las prostitutas, los inmigrantes, etc.
También ven recortada sensiblemente su libertad aquellas personas que no se les permite decidir en nada. Tomar decisiones es la realización práctica de la libertad, porque es cuando tenemos la posibilidad de optar y elegir entre varias opciones, y hay muchas personas a las cuales se les priva de decidir y se les obliga siempre a obedecer. Es terrible. Pienso otra vez, en niños, mujeres y trabajadores.
Así que muchas veces nos dicen que somos libres pero no sentimos la LIBERTAD
Un fuerte abrazo y energías para ser libres...
martes, agosto 24, 2004
APRENDER A SER, HACER Y TENER
Capítulo 1.2
Estrategias de aprendizaje: La libertad
Hola amigas y amigos: Este aporte lo escribí hace poco menos de tres años, cuando ocurrió el fatal atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York y la segunda parte del artículo lo había escrito un año antes, par aexplicar más o menos en qué consiste el Arte de Ser libre. Porqeu yo creo que la Libertad se puede enseñar y por tanto APRENDER.
Un cordial saludo
FELICIANO
Hola amig@s: Acabo de regresar de viaje y un hecho trascendente ha alterado nuestro diario devenir con un suceso tan trágico como el que se ha efectuado contra los Estados Unidos, frutos de un odio desesperado, hasta el punto de tratarse de asesinos suicidas que han muerto en la acción.
Creo que estas cosas suceden amigos por la falta de LIBERTAD con la que se vive en muchos lugares del Planeta y dan lugar a odios y fanatismos horrorosos.
Por eso ahora que vamos hablar de Estrategias de Aprendizaje yo quiero reivindicar aquella que más valoro, como es la vida en libertad.
Con la Libertad es posible, hacer que nuestros hijos o alumnos se sientan responsables y desarrollen sus iniciativas personales desde su interés y creatividad. Sin libertad todo eso es imposible.
Os adjunto unas reflexiones personales que escribí hace unos meses sobre la idea que tengo yo de lo que significa ser o sentirse libre.
Ahora solo me queda gritar ¡VIVA LA LIBERTAD!
El Arte de Ser Libre
Apreciados amigos: Hace días que os quería hablar de la libertad y sobre todo de la sensación de sentirse libre.
Porque está claro que una cosa es sentirse libre y otra diferente ser libre.
Hay quien cree que ser libre es hacer siempre lo que a uno le de la gana, y eso por supuesto, que es imposible, la libertad de una persona es tal hasta que no pone en cuestión la libertad de otras.
Para mi el sentimiento de libertad lo tengo en todas aquellas actividades que realizo sin tener obligación expresa de realizarlas, o cuando no medie un interés económico por medio para realizarla.
Veamos algunos ejemplos: Yo formo parte de una pareja, y tengo libertad para proponer a mi pareja realizar el acto sexual en cualquier momento que me pueda apetecer, pero eso no significa que ese deseo se pueda cumplir, porque para ello necesito que mi deseo coincida con el de ella, cosa que no siempre ocurre, entonces lo que tengo que hacer es crear unas condiciones ambientales propicias para hacer que nuestro deseo mutuo coincida y entonces el placer será máximo
Existe por tanto una necesidad de trabajarse la libertad.
Otro ejemplo, yo tengo libertad de cátedra, pero hasta un límite, por ejemplo tengo que cumplir un horario que permita el funcionamiento general del Instituto y su organización, luego dentro de la clase puedo organizarla como mejor me parezca, pero manteniendo siempre el control de respetar y mantener la dignidad de todos mis alumnos.
Otro más, mi participación en esta lista, es un ejemplo de libertad total, no persigo ningún interés material, ni me une ningún contrato, puedo dejarlo el día que me apetezca, sin embargo el hecho de saber que estoy haciendo una serie de amigos, me reconforta de tal manera, que no hay dinero suficiente para pagar la amistad.
Soy pobre, o mejor dicho medianero en recursos materiales, mis cuentas bancarias son escasas, pero os puedo decir que soy multimillonario en libertad.
La libertad bien entendida, es uno de los aspectos que mayor satisfacción moral da a los seres humanos.
.Un fuerte abrazo para todos...
lunes, agosto 23, 2004
APRENDER A SER, HACER Y TENER
Capitulo primero. ¿ Somos o nos hacemos?
Hola amigas y amigos: Me gustaría empezar este Proyecto, con un capítulo inicial donde se sentasen las bases de que somos las personas, si estamos condicionados por nuestra herencia genética o bien nos condiciona las condiciones del ambiente donde vivimos.
Yo voy a exponer mi percepción personal y dejo el tema abierto para que podáis enriquecerlo con vuestros aportes.
Personalmente creo, que tenemos una herencia genética que nos marca mucho los rasgos físicos de las personas. Es una costumbre indagar cuando nacen los bebés a que personas se parece. Yo mismo tengo un fuerte parecido con algunos de mis familiares, y temperalmente me decía mi madre que me parecía mucho a mi abuela Marcelina que yo no siquiera había conocido.
Dicho esto de la herencia genética creo que nuestra vida la va marcando las condiciones particulares en las que nos desenvolvemos cada uno de nosotros y nosotras.
Creo que el sexo, la raza, la religión, la ideología, la riqueza o pobreza, la familia, el número de hermanos, la convivencia familiar, la paz, la libertad, la nacionalidad, la salud y la inteligencia de cada cual, nos van a determinar mucho nuestro proceder en esta vida.
Hay cosas que he enunciado antes que tienen su importancia en determinadas edades, y otras en otras.
Para mí lo esencial de la vida es tener LIBERTAD, o mejor dicho sentimiento de sentirse libre, porque la Libertad total no existe ni sería bueno quizás que cada persona pudiese hacer en todo momento lo que le diese la gana, porque seguramente sería una ruptura seria de la convivencia humana necesaria para la vida, porque la convivencia nos lleva a la Paz que es otro factor importante de la felicidad el poder sentirse en paz cada uno consigo mismo y con los demás .
Así pues vivimos una especia de Libertad condicionada, pero es necesario aprender a gozar de la Libertad a los niños desde que nacen porque los seres humanos cuando nacemos tenemos una dependencia total de las personas adultas, y esa dependencia pone en peligro muchas veces la sensación de vivir en Libertad.
Por otra parte la Libertad no es necesaria gozarla a nivel individual sino que muchas veces también se puede gozar de la libertad compartiéndola con la familia, con los amigos o con la sociedad en general. Una sociedad libre es una sociedad feliz.
Lo dejo aquí para que todos ustedes podáis añadir lo que os parezca sobre este primer tema de enseñar a las personas el sentimiento y la percepción de la Libertad.
Un cordial saludo
Feliciano
Capitulo primero. ¿ Somos o nos hacemos?
Hola amigas y amigos: Me gustaría empezar este Proyecto, con un capítulo inicial donde se sentasen las bases de que somos las personas, si estamos condicionados por nuestra herencia genética o bien nos condiciona las condiciones del ambiente donde vivimos.
Yo voy a exponer mi percepción personal y dejo el tema abierto para que podáis enriquecerlo con vuestros aportes.
Personalmente creo, que tenemos una herencia genética que nos marca mucho los rasgos físicos de las personas. Es una costumbre indagar cuando nacen los bebés a que personas se parece. Yo mismo tengo un fuerte parecido con algunos de mis familiares, y temperalmente me decía mi madre que me parecía mucho a mi abuela Marcelina que yo no siquiera había conocido.
Dicho esto de la herencia genética creo que nuestra vida la va marcando las condiciones particulares en las que nos desenvolvemos cada uno de nosotros y nosotras.
Creo que el sexo, la raza, la religión, la ideología, la riqueza o pobreza, la familia, el número de hermanos, la convivencia familiar, la paz, la libertad, la nacionalidad, la salud y la inteligencia de cada cual, nos van a determinar mucho nuestro proceder en esta vida.
Hay cosas que he enunciado antes que tienen su importancia en determinadas edades, y otras en otras.
Para mí lo esencial de la vida es tener LIBERTAD, o mejor dicho sentimiento de sentirse libre, porque la Libertad total no existe ni sería bueno quizás que cada persona pudiese hacer en todo momento lo que le diese la gana, porque seguramente sería una ruptura seria de la convivencia humana necesaria para la vida, porque la convivencia nos lleva a la Paz que es otro factor importante de la felicidad el poder sentirse en paz cada uno consigo mismo y con los demás .
Así pues vivimos una especia de Libertad condicionada, pero es necesario aprender a gozar de la Libertad a los niños desde que nacen porque los seres humanos cuando nacemos tenemos una dependencia total de las personas adultas, y esa dependencia pone en peligro muchas veces la sensación de vivir en Libertad.
Por otra parte la Libertad no es necesaria gozarla a nivel individual sino que muchas veces también se puede gozar de la libertad compartiéndola con la familia, con los amigos o con la sociedad en general. Una sociedad libre es una sociedad feliz.
Lo dejo aquí para que todos ustedes podáis añadir lo que os parezca sobre este primer tema de enseñar a las personas el sentimiento y la percepción de la Libertad.
Un cordial saludo
Feliciano