viernes, diciembre 05, 2003

25+25=40

Feliciano Robles Blanco

Hoy celebramos el 25º aniversario de la aprobación en Referéndum de la Constitución Española, y he titulado de esa forma tan rara el artículo, porque precisamente ahora hace 40 años exactamente que también se celebraron en España de forma propagandística y enaltecedora los 25 años de la finalización de la Guerra Civil, y por tanto de Dictadura franquista que en aquel tiempo el Régimen lo tituló “25 años de paz” y que la revista “La Codorniz” lo llamo de forma sigilosa “25 años de paciencia”.

Personalmente ni hoy ni en 1964 tengo poco que celebrar, aunque mis circunstancias personales han cambiado bastante en este dilatado periodo de tiempo.

La fuente de información que tenía en 1964, eran los noticiarios de Radio Nacional de España y que en casa de mis tíos le llamábamos “El Parte”, el noticiario NODO que veía los domingos en el cine y la lectura del periódico “La Vanguardia” totalmente censurado.

Con esos ingredientes informativos yo constataba mi situación personal como emigrante en Cataluña, y la de muchos miles de jóvenes españoles que emigraban a países lejanos y fríos de Europa en busca de trabajo y bienestar que la España franquista no era capaz de garantizar y no digamos de cualquier tipo de derecho ciudadano.

Quiero relatar un poco aquella época para informar a los jóvenes que no olviden la Historia reciente de nuestro país y mantengan viva la memoria histórica ya que desgraciadamente se ha echado una cortina de olvido de la reciente historia de España.

En los años sesenta, se produjo un cambio radical en la sociedad española, ya que a raíz de la puesta en marcha de los llamados “ Planes de Desarrollo”, se inculcó a los ciudadanos a consumir sin límites con endeudamientos progresivos y con una productividad en el trabajo bestial.

Trabajaba yo por entonces en fábricas textiles y metalúrgicas de Cataluña y estaban mal vistos los pocos trabajadores que nos negábamos a trabajar a destajo y a no realizar horas extras. No había ningún tipo de sindicalismo que pudiese apoyar a los trabajadores en sus reivindicaciones de mejores condiciones laborales.

Por otra parte se produjo una gran migración de los ciudadanos españoles hacia los focos de desarrollo en Madrid , Barcelona y Euzkadi y otros muchos más que fueron a los países europeos a trabajar en sus minas, astilleros, obras públicas o en la agricultura.

Debo deciros que de las peores cosas que le pueden pasar a una persona es la emigración porque rompe con sus lazos familiares, con sus amigos y hasta con incipientes amores. Así era la España real de 1964 muy lejos de la España oficial que coreaban los jerarcas del Régimen franquista a través de sus órganos de expresión.

Llegamos a 2004 y estamos ante una nueva celebración de 25 años pero esta vez de la Constitución y llegamos a esa celebración en el peor de los momentos posibles, porque es evidente que necesita una cierta remodelación y curiosamente los herederos franquistas que nos gobiernan actualmente y que muchos de ellos no votaron se niegan de lleno a cualquier modificación y se aferran a ella como algo único e intocable. A mi me recuerdan un poco “Los Principios Fundamentales del Movimiento.

Como no se aborde una Reforma Constitucional a fondo quedará reducido a un texto bueno para los estudiosos pero inútil para regular y mejorar los derechos y libertades ciudadanas que proclama.

jueves, diciembre 04, 2003

Dulce Chacón. El compromiso

Feliciano Robles Blanco

Hoy al oir los informativos de radio, he escuchado la triste noticia de la muerte de la escritora Dulce Chacón. Su noticia me ha conmocionado por varios motivos, en primer lugar porque tuve la ocasión de conocer personalmente a esta mujer y coincide que ha sido la única escritora que yo he conocido en persona y la conocí cuando estaba en pleno apogeo escribiendo su novela “La voz dormida” que también tuve ocasión de leer. Cuando se publicó, y leí la novela escribí el artículo que acompaño y que ahora reedito en su homenaje y recuerdo



.Ayer acabé de leer una de las novelas que más me han gustado y emocionado de todas las que he leído en mi vida. Esta novela se titula "La voz dormida" (Alfaguara-2002) y está escrita por mi paisana la novelista Dulce Chacón.

Y me ha gustado por varios motivos que paso a relataros:

En primer lugar por el argumento de la novela, ya que describe las vivencias de un grupo de presas políticas de la Guerra Civil española y paralelamente la de un grupo de guerrilleros que actuaron en los medios rurales cuando se acabó la Guerra Civil.

Los relatos y vivencias de los protagonistas de la novela están hechos a partir de las vivencias y recuerdos que testigos de aquella época la han ido contando a la escritora después de varios años de paciente investigación y recopilación.

Fue precisamente en un acto de homenaje a los guerrilleros que se hizo en mi pueblo hace dos años cuando conocí personalmente a Dulce Chacón y la vi sensibilizada por el problema y sufrimiento que tuvieron aquellas personas.

En las sierras de mi pueblo hubo en su tiempo un grupo de guerrilleros y mis padres tuvieron varios contactos con ellos, y en una pequeña finca vecina a una nuestra vivía una madre con sus hijos una de las cuales era niña y muy amiga mía cuyo padre había huido con los guerrilleros y nunca más habían sabido de él si estaba vivo o muerto.

A mi personalmente mi madre me contaba muchas veces como habían sido sus relaciones con los guerrilleros, hasta el punto que yo tengo estructurada una novela donde precisamente el protagonista es el hijo de un guerrillero y de mi madre, o sea un hermanastro mío, y cuya historia se inicia justamente en el momento que la da por concluida Dulce Chacón la suya. Mi novela abarca la historia de España que va de 1945 a 1977 justamente el día que se inauguraron las primeras Cortes Democráticas, y donde precisamente dos de sus diputados eran: uno de ellos el guerrillero que huyó del pueblo y dejó embarazada a mi madre y otro diputado era precisamente mi hermanastro, y aquel día en el Congreso pudo mi madre contemplar desde las tribunas al amor de su vida y al fruto de su amor, jurando juntos la Constitución y la Libertad de España.

En aquél acto que hubo en mi pueblo, intervino Dulce Chacón, un guerrillero superviviente de la partida que había habido en la sierra de mi pueblo, varias mujeres que eran viudas, hermanas o hijas de guerrilleros y yo personalmente que dije que me consideraba idealmente como hijo de guerrillero. Fue un acto muy emotivo con un salón abarrotado de público.

Al día siguiente fuimos a la sierra y plantamos un árbol en la fuente donde los guerrilleros iban a coger agua. Allí pronunciamos una sentidas palabras Dulce Chacón y yo, en homenaje a aquellas personas que murieron en aquellos parajes en pos de la libertad.

El año pasado volvió Dulce Chacón a mi pueblo, y entonces mi hermano la acompañó a la cumbre, subida a caballo y haciendo los últimos tramos de la cumbre a pie y allí hicieron una comida y les mostró la cueva donde estuvieron alojados los guerrilleros, y que ella describe muy bien en un relato de su novela.

En fin que creo que es una novela muy adecuada y emocionante para las personas que amamos la Libertad y somos conscientes de lo que costó conseguirla y lo que cuesta mantenerla.

No olvidéis su título. "La voz dormida". Editorial Alfaguara


martes, diciembre 02, 2003

Didáctica de las matemáticas (III)

Feliciano Robles Blanco

Hola amigas y amigos: El testimonio que aporto hoy sobre el aprendizaje de matemáticas es el de mi hijo mayor, al cual yo doy mucha importancia, porque ha sido una de las personas con mayor capacidad de aprendizaje que yo he conocido. Concretamente en matemáticas participó en las Olimpiadas de Matemáticas de EGB y Bachillerato, quedando muy bien clasificado y siendo vencedor en el distrito universitario de Sevilla. Aquí os dejo su aporte.

------------0000000-------

Cuando miro atrás y veo lo que ha sido el aprendizaje de las Matemáticas a lo
largo de mi vida veo cosas buenas y cosas malas. Lo curioso es que los
recuerdos buenos vienen en mayoría de casa, de lo que aprendí con mi familia o por mi cuenta; lo malo, siempre del colegio o la escuela.

Debía tener unos seis años cuando mi abuelo me llevó un día a pasear al parque y me enseñó un truco que todavía aplico: "cuando quieras sumar dos números, me dijo, empieza siempre por la izquierda" (no por la derecha como enseñan en el colegio). Sin yo saberlo, mi abuelo me había iniciado al cálculo mental rápido, algo que me ha ayudado enormemente en la vida. Entre tanto, en el cole nos enseñaban la esotérica teoría de conjuntos.

Más adelante recuerdo que mi padre, para rellenar el ocio estival, me enseñaba
en verano las mates que vería durante el curso e incluso más. No le hacía falta
mucho tiempo: me enseñaba a base de problemas, de preguntas prácticas, nada de teoría aburrida. Un par de mañanas con mi padre me cundía como un trimestre de clases.

Mi padre me dio gustillo por la Geometría comprándome un libro de problemas
supuestamente escrito para niños mayores que yo. Guardo un muy buen recuerdo de aquel libro pero por desgracia no sé decir ni el título ni el autor. Era una especie de guía autodidacta: sin necesidad de profesor el lector iba
descubriendo problemas más y más complicados, siguiendo a la vez la historia de las Matemáticas.

Entre tanto en el colegio nos enseñaban Ruffini, un método engorrosísimo para
descomponer polinomios en diferencias simples. Años nos estuvieron machacando con aquellas malditas tablas, que hicieron aborrecer las mates a muchos de mis compañeros. ¿Y para qué? Siempre había pensado que Ruffini debería servirme para algo "de mayor" pero un día descubrí que no: al hacer un problema me salió un polinomio cuyos coeficientes tenían decimales. "¿Y esto cómo lo rufinizo?", pregunté. Mi profe me tranquilizó diciéndome que no se podía. ¿Ah no? Tras un poco de investigación descubrí incluso que muchos polinomios de coeficientes enteros tampoco se podían rufinizar. Sí señores, ¡¡¡todos los polinomios que nos daban para resolver estaban "apañados"!!! Ruffini no sirve absolutamente para nada, ni ahora ni el pasado. Es un puro ejercicio sádico del profesorado de matemáticas para "ejercitar" a los alumnos, tan útil como adiestrar a una foca a hacer palmas con las manos.

Otra portentosa pérdida de tiempo fue cuando nos enseñaron a calcular
logaritmos. Todavía me acuerdo de las tablas y de que había que memorizar que Ln 2 es 0,301030 y Ln 3 es... bueno lo que sea, ya no me acuerdo. Estuvimos semanas batallando con aquellos cálculos hasta que descubrimos que todas nuestras calculadoras tenían una tecla mágica que ponía "log / ln". ¿Por qué nuestro profesor - al cual por otro lado recuerdo con mucho cariño - se empeñó en enseñarnos aquel método de cálculo antediluviano? ¿Le veía de verdad algún valor o era simplemente porque a él le habían obligado a aprenderlo también?

Años más tarde vendrían los castillos de derivadas, las integrales y más tarde
aún los autovalores, las ecuaciones diferenciales, el mundo de i..., pero como
el mail se me está haciendo muy largo mejor dejo esto para el próximo capítulo.