viernes, octubre 01, 2004

APRENDER A SER, HACER Y TENER

Capítulo 3-7 Motivación y felicidad

Apreciad@s amig@s: Quizás coincidáis conmigo en que la característica de una persona motivada es que vemos que se trata de una persona feliz.

Os voy a describir en palabras del Dr. Bernabé Tierno, psicólogo y pedagogo, como define él a una persona feliz:

“ Una persona feliz, tiene sin duda una autoestima favorable y suficientemente alta, potenciada desde la cuna y ganada a pulso por el propio sujeto de manera gradual, enfrentándose a dificultades superables.

La autoestima debe ser realista, con una idea clara de las propias posibilidades, con buena opinión sobre sí mismo y aceptación de las limitaciones.

Una persona feliz se quiere y se valora y es buena amiga de sí misma. No se siente ni se cree más que nadie, pero se considera suficiente, importante y merecedora de amor, de consideración y de trato afable y cariñoso. El mismo que ella otorga a los demás.

La persona feliz se ocupa en vivir, está llena de gozo y sólo puede rebosar. la felicidad y la plenitud que siente.

Las personas felices no se ocupan en hacer daño a nadie, ni tienen tiempo para denostar, menospreciar o desprestigiar al prójimo, porque están ocupados en disfrutar y en vivir su plenitud y su propia vida llena de contenido.

Se ocupan de hacer el mal: quienes soportan una vida vacía, sin objetivos claros, y sin contenido.

Las personas felices se sienten dueñas de su propio destino, dueñas de si mismas, proactivas, con capacidad de influir en su entorno e impedir que los demás o las circunstancias les tengan bajo su control.

Son de talante optimista y posibilista y por eso dan significado a todo lo que hacen.

Siempre ven la oportunidad de aprender y enriquecerse, y son capaces de encajar los golpes que da la vida, lo inevitable y adaptarse a nuevas situaciones.

Son opuestos a los pensamientos y sentimientos derrotistas, siempre hacen lo contrario de aquello que les pueda instalar en la tristeza o el pesimismo.

Salud
amig@s y que seáis muy felices. FELICIANO

jueves, septiembre 30, 2004

APRENDER A SER HACER Y TENER

Capítulo 3-7 Motivación y diálogo

Hola amig@s: Como parece que el tema de la MOTIVACION , interesa por su complejidad y dificultad de conseguirla, os adjunto una colaboración que he rescatado de otra Lista, con permiso de su autor, en el que habla del diálogo y lo difícil que es conseguirlo en las instituciones educativas.

Subject: Sobre el diálogo en la escuela

Estimados colisteros

Me ha provocado a compartir esta invitación al diálogo.
Más que referirme a los niveles es que se puede dar, como lo señala Gaby, me referiré a la propia naturaleza del diálogo como un abrirse al otro, como un reconocer la ex-istencia del otro y permitirle ex-presarse.

Cuando hay diálogo, hay des-cubrimiento del otro y de lo otro, nos permitimos el encuentro con la no-vedad. Lo cual requiere pre-disposición y dis-posición de ambas partes. cuando una de las partes ejerce una posición a-priori, de "poder" (el que sabe todo y no permite la novedad desde el otro) o de "no-poder" (el que se percibe como inexistente, in-potente, anti-cuado, in-capaz y por tanto se percibe como vacío, sin nada que dar, qué provocar) reitero, cuando una de las partes no está dispuesta a la apertura y a la donación. Es imposible el diá-logo.

La escuela, donde la política educativa se da a ultranza, desde el FMI o el BM, es por definición: a-dialógica. Se concibe como poseedora de la verdad absoluta. Los políticos de la educación y los educadores políticos que deben instrumentar la GRAN VERDAD, se ven forzados al juego a-dia-lógico. Aunque reconocen su contradicción y sus contradicciones, no se permiten escuchar al otro porque, no tiene sentido: "la última palabra está dicha" y debe defenderse. Si acaso utilizan el "dialogo" lo hacen como una herramienta de persuasión, no de búsqueda y/o descubrimiento. Si con el diálogo el "otro diminuto" no entiende: se le impone la fuerza, el poder y...acallan las voces, las existencias, las búsquedas.

Así tenemos a muchos de nuestros directores en la escuela, no les queda otra alternativa o pierden la chamba, el puesto, el salario.

¡Vaya! para, los que escuchan ¿acaso es novedoso esto en la naturaleza humana?¿Cuántos humanos con su vida nos platican que es mejor optar por el poder que por los principios?¿Acaso es una novedad que en la madurez de la vida muchos nos damos cuenta de que existen falacias en los principios?¿Cuáles principios?
Por lo menos parece ser que nosotros tenemos un principio:
Dialogar, permitir existir, dejar vivir, abrir espacios, buscar opciones, encontrar al otro, descubrirlo y descubrirnos a nosotros junto con él, conviviendo, compartiendo, res-petando.

Impedir el diálogo es propio de los opresores, los que impiden la existencia y...es más los que roban la existencia y la vida, impedir el diálogo es detener el tiempo y reducir espacios, es aislar al ser, al otro, es mutilar la vida porque...la vida es diálogo. Acaso no es una madre la que se abre a la vida, la que permite la existencia, la que escucha la que atiende el llanto, la que comparte su ser, es la generadora del diálogo por excelencia.

Pero ¿qué pasa en el aula?¿cuantos maestros negamos la existencia a nuestros estudiantes?¿Cuántos docentes nos cerramos al diálogo con nuestros colegas?

¡Vaya que valdría la pena! reflexionar qué acciones nuestras, EN EL AULA Y FUERA DE ELLA, promueven mantienen y desarrollan el diálogo.

Cuáles son las condiciones individuales y grupales del diálogo.
Cuáles son las diferentes técnicas para sembrar condiciones.
Cuáles son las diferentes técnicas para provocar al otro a dialogar (hablar y escuchar, ser y dejar ser, las dos al mismo tiempo no solo una.
Cuáles son las técnicas para mantener el diálogo emergente
Cuales las técnicas para perfeccionarlo.

Y dar respuesta a estas cuestiones en diferentes escenarios políticos de la educación como los que plantea Gaby.
entre alumno y alumno (nosotros nos convertimos en facilitadores o mediadores de su diálogo)
entre maestro alumno (qué condiciones permiten la apertura, la manifestación del ser , delante de la autoridad que, se debe conservar pero no para coaccionar sino autoridad para liberar)
entre maestro y maestro (qué condiciones, qué contenidos, qué fines. Si somos directivos o coordinamos a un grupo de maestros podemos ser facilitadores o mediadores en su diálogo)
Entre directivos y maestros (Como convivir e interrelacionarnos con el suprasistema si volvernos su presa, cómo utilizarlo, aprovecharlo, descubriendo al suprasistema que se impone como una situación real. O descubrir colectivamente cuándo conviene hacer resistencia y cuando será esteril. Y si conviene la resistencia, identificar la forma preferible, la deseable, esa que nos permita seguir dialogando. Aquí es donde se problematiza con más agudeza nuestro problema pero, también es la gran oportunidad.
¡Busquemos!
Desde México D. F., Rafael Ortega Reyes

martes, septiembre 28, 2004

APRENDER A SER, HACE RY TENER

Capítulo 3-6
La motivación

Hola amigas y amigos: Voy a exponer en dos o tres aportes, diferentes estrategias de motivación, que podemos desarrollar con nuestros hijos o alumnos, basado como siempre en mi experiencia personal como padre y como docente

Con los hijos, es algo que hay que cuidar expresamente, pero, sin pasarse, es decir que no se note mucho, siempre he pensado que los padres tenemos que ser ante los hijos lo más invisible posibles.

Yo he tratado de buscar con mis hijos y con mis alumnos, cierta complicidad en nuestras “relaciones”, es decir que aquellas tareas que realicemos las hagamos de común acuerdo.

Me gusta que se encuentren a gusto. Con los alumnos tengo una técnica que me da buenos resultados, y es que a principios de curso , siempre les prometo, que haremos cada trimestre una excursión a sitios que se que les gustará mucho, y que no olvidarán nunca, a condición de que el ambiente que haya en el aula sea positivo. Hasta ahora me ha dado buenos resultados.

Respecto de los hijos, también funciona la complicidad, pero mi mujer y yo no coincidimos en muchas cosas, cuando ella está deprimida, dice que se siente frustrada totalmente como madre, y las razones que alega, es que no ha podido conseguir que sus hijos sean como a ella le hubiese gustado que fuesen, es decir, que hubiesen estudiado lo que a ella le gustaba, que viniesen a casa a la hora que ella quisiera, que tuviesen los amigos que a ella le gustasen, que tuviesen las creencias e ideología que ella quisiera, etc.

Pues precisamente es por esas causas por las que yo me siento más satisfecho como padre, el tener unos hijos, que tienen autonomía propia para organizar la vida según sus propios intereses, dentro de un marco de responsabilidad y autonomía.

La complicidad entre mis hijos y yo ha funcionado bastante bien, y ha consistido básicamente en ir observando su desarrollo, y reforzar aquellos aspectos en los que íbamos coincidiendo, nunca les dije lo que tenían que estudiar, pero si les dije, que para poder estudiar, hay dos limitaciones importantes, una de ellas académica y otra económica, la académica depende de ellos, si no son capaces de sacar una nota adecuada en la Selectividad no podrán estudiar la carrera que deseen, si se les antoja estudiar una carrera que no pudiesen hacer en Sevilla, no podría ser porque yo no la podría financiar, así que esa era parte de la complicidad, estudiaron fuerte en el Bachillerato y sacaron nota suficiente para elegir la carrera que ellos deseasen y se adaptaron a estudiar en Sevilla una carrera de las que se imparten aquí.

No se si me he explicado bien, ser cómplices no significa ser colega o amigo de los alumnos o de los hijos, ellos tienen sus propios amigos y colegas, ser cómplices es otra cosa que funciona a base de respeto, diálogo y lo que dicen ellos “buen rollo”.

Un saludo y buen fin de semana.
FELICIANO