viernes, noviembre 26, 2004


APRENDER A SER, HACER Y TENER


Capítulo 5-6: Acoso sexual

Hola
amig@s: Al inicio de las actividades de APRENDIENDO, pretendía ser una ESCUELA DE PADRES , lo que pasa es que con el tiempo ha ido teniendo diversas orientaciones, pero yo sigo en mi idea inicial de que esta Lista, sirva principalmente para los padres y madres que tienen hijos e hijas en edad escolar. Yo tengo la experiencia dual de haber finalizado prácticamente la crianza de dos hijos y haber finalizado también mi tarea como educador de adolescentes, ya que ahora trabajo como docente de Formación Profesional, y es actividad es totalmente diferente a la que se desarrolla en los institutos de Enseñanza Secundaria.

Por eso ahora voy tomando los aportes más significativos que he escrito en esta Lista y le estoy dando forma de un Libro, por si alguna vez surge la ocasión de poderlo publicar en papel y por darle un poco más de coherencia a las intervenciones.

Así pues siguiendo con el tema de la aceptación y la incidencia del sexo en este asunto, quiero comentar el tema del acoso sexual que me parece un auténtico calvario para quién lo sufre.
Yo veo a muchas de mis alumnas que son acosadas de forma verbal, e incluso con tocamientos y achuchones, permanentemente en las aulas por alumnos sinvergüenzas y desvergonzados y veo también a mujeres docentes muy jóvenes y atractivas que tienen este problema cuando entran en una clase con alumnos varones de más de quince o dieciséis años. Los docentes muchas veces miramos hacia otro lado cuando vemos estas cosas y no tenemos el coraje de denunciarlas y erradicarlas de las aulas y patios de recreos.

Es un tema muy grave y que los padres tienen que saber inculcar a sus hijos que el acoso sexual produce sufrimiento a quien lo padece y miseria moral a quien lo provoca.

He formado parte durante tres años en la Comisión de Convivencia de mi Instituto y no he conseguido que ninguna alumna pusiese una denuncia por esta causa, a pesar que algunas de ellas me dicen que están hartas y molestas de las inoportunidades de determinados compañeros.

No denuncian porque tienen miedo y porque muchas veces los adultos no las protegemos adecuadamente.

Hay que luchar con todas las armas morales posibles para desterrar esta conducta tan deprimente y cruel.

La mejor arma es la Educación y la denuncia. Que nadie se calle, que todos alcemos la voz, para que eso desaparezca de una vez.
Un cordial saludo. Feliciano.

domingo, noviembre 21, 2004

APRENDER A SER, HACER Y TENER

Capítulo 5-5: Hombres y mujeres

Hola
amig@s: Voy a dar mi opinión sobre un tema que parece se que le interesa a una lectora, sobre como tendría que ser la relación entre las personas de ambos sexos a veces tan buscadas y a veces tan estrambóticas y dramáticas.

Ultimamente me está preocupando sobremanera el tipo de la violencia tan cruel desatada entre parejas cuya convivencia ha sido mala y que muchas veces se resuelve mediante el asesinato más cruel que pueda imaginarse.

Por mi edad y entorno fui educado en un ambiente masculino, lamentablemente ni mi madre ni mi abuela nunca me acurrucaron, me hicieron una caricia o simplemente me dieron un beso, a pesar de que decían quererme mucho, pero eché mucho en falta ese contacto físico que según Freud ya se manifiesta en la lactancia mismo. Creo que tiene razón.

Así que mis referentes, fueron mi padre, mis tíos Elías y Adolfo, mi padrino Don Adolfo, Franco y así bastantes más hombres que más o menos alguna vez influyeron en mi futuro, compañeros de trabajo o profesores diversos. Nunca me ha dado clases una maestra o profesora.

Un día en la adolescencia conocí a una chica que a mi me pareció hermosa y única, pero vivía en un pueblo distinto al mío y mis encuentros con ella eran muy esporádicos y distanciados en el tiempo. Sin embargo sentí el enamoramiento en la forma más intensa que pueda hacerse, y sin embargo nunca fui correspondido, y así la noche que el hombre estaba pisando la Luna por primera vez, yo me estaba despidiendo por carta de aquel amor imposible porque por primera vez había soñado con mi muerte, y creí que aquí en la vida ya no conseguiría a Assumpta pero allí en el otro mundo nuestra unión sería eterna. ¿ Y si eso fuese lo que creyesen los asesinos y por eso cuando matan a su amada muchos de ellos se suicidan después?. A mi aquel sueño me asustó bastante y puse fin a un amor imposible.

Luego conocí inmediatamente a otra joven, también lejos de donde yo vivía y mi relación con ella fue epistolar, de ahí proviene esta facilidad para escribir.
Ya no sentí la fuerza del amor loco, pero si la de la amistad, la armonía y el cariño compartido, no era una mujer perfecta para mi, detectaba en ella diferentes aspectos no concordantes con los míos, y sin embargo llevamos 31 años casados y estamos bastante satisfechos de nuestra relación.

A mi me parece que uno de los problemas reales de las parejas es el concepto mismo de enamoramiento, porque a veces no se da en los dos con la misma intensidad e igual que una mujer puede fingir un orgasmo muchos hombres pueden fingir un amor que no sienten.

Creo que en los hombres hay mucho narcisismo y en las mujeres un sentimiento enraizado de que para poder entregarse a un hombre tiene que estar muy enamorada del mismo.

Personalmente, y creo que muchos hombres también, somos capaces de tener sexo sin sentir amor aunque si cierto afecto hacia otra mujer, y sobre todo atractivo físico, sin embargo cuando he intentado alguna aventurilla siempre he encontrado barreras afectivas insuperables porque me han exigido amor que no sentía en plenitud.

La verdadera diferencia para mi entre yo y las mujeres radica en la percepción diferente que tenemos de relacionar, amor, amistad y sexo. En lo referente a lo laboral para mi que estoy en un entorno de absoluta igualdad no me causa ningún problema esta situación, mas bien al contrario, la apoyo que así sea y que todos a igual profesión ganemos lo mismo.

En fin amig@ darme algo de luz sobre este asunto y por favor luchemos por poner fin a esa tragedias que continuamente asaltan nuestras conciencias de ver tanto drama a causa de las diferencias entre sexos.

Para finalizar, yo catalogaría a las personas celosas de enfermas y evitaría en tanto no se curasen cualquier tipo de vida en pareja que conllevase algún tipo de sumisión o dependencia.

La libertad personal tiene que estar por encima de todo, e igual que un día empieza una relación también otro puede terminar, y no tendría que ser ningún drama para nadie.

Un saludo. Feliciano.

P.D. Artículo escrito el 29 de julio de 2001.
Desgraciadamente creo que está plenamente en vigor, y el desencuentro entre parejas que rompen sus amoríos, está resultando dramático muchas veces.